El alcoholismo en los jóvenes universitarios se ha convertido en un problema de grandes dimensiones.

Sebastián Fernández es un joven estudiante de Ingeniería Industrial de una de las universidades más reconocidas de Bogotá, cuando comenzó a estudiar su carrera era lo más importante, pero con el tiempo se ha preocupado mucho más por la rumba y el licor que por su desempeño académico. Actualmente se encuentra en quinto semestre, y aunque ha perdido los últimos dos semestres y en el periodo actual no va muy bien, él cree que el trago no tiene nada que ver.

Los adolescentes o jóvenes adultos, son expuestos a diversas situaciones que les presentan la educación superior y la experiencia de la vida universitaria. Por esto, el ingreso y permanencia en la universidad se convierte en una etapa de búsqueda intelectual y crecimiento personal, que ofrece la posibilidad de modelar la identidad personal. Según la psicóloga Marcela Robledo aunque generalmente los docentes y las instituciones buscan fomentar un desarrollo saludable, los universitarios pueden presentar una crisis de identidad que probablemente les origine serios problemas como lo son: desordenes del comportamiento, rebeldía, lucha intergeneracional, consumo o abuso de alcohol y drogas.

El alcoholismo en los jóvenes universitarios es cada vez más frecuente, algunos comienzan su adicción al alcohol por presiones sociales, porque están buscando aceptación, porque están solos y alejados de su familia o porque buscan una salida desesperada a sus problemas. Para comenzar a hablar de alcoholismo hay que definir a este como una enfermedad crónica y progresiva que deriva de la ingestión excesiva y no controlada de alcohol, el cual se encuentra en todas las bebidas alcohólicas en mayor o menor grado. Esta enfermedad se caracteriza por una dependencia hacia el alcohol, que se ve en dos síntomas:

1.   La incapacidad de detenerse en la ingestión de alcohol.

2.    La imposibilidad de abstenerse del alcohol

En un principio, la persona muestra mucha tolerancia al alcohol, en algunas ocasiones parece que no le afectara. Pero luego el bebedor empieza a tomar a pesar de sí mismo, y el embriagarse se vuelve lo más importante, hasta que la persona pierde el control sobre la bebida y no sabe cuánto va a tomar. Es aquí donde el alcohol es ya una adicción y la persona siente que no puede dejar de beber, esta adicción es el alcoholismo.
Los jóvenes son muy vulnerables a las situaciones de presión, y muchos ven en el alcohol el mejor aliado para poder ser aceptados dentro de un grupo, el ser tenidos en cuenta y hasta conseguir índices de popularidad. Uno de los factores que posibilita este tipo de comportamientos es que el licor es una droga legal, fácil de conseguir y en algunos casos es muy económico.

  • ¿Por qué se presenta esta situación?

Para muchos jóvenes es imposible escapar a la presión, y es que el consumo de alcohol se promueve casi sin ninguna restricción en los medios de comunicación, existe un verdadero "bombardeo" de la publicidad dirigida hacia los estudiantes universitarios altamente apetecibles para el mercado; basta ver como ejemplo al respecto, las publicidades de cerveza destinadas a jóvenes y el "encuentro" entre ellos si en este se consumen bebidas alcohólicas.
Además dentro de nuestra cultura el licor es el acompañante obligado de cualquier festejo, ya sea para celebrar un bautizo, un matrimonio, o cualquier reunión, en los jóvenes universitarios los motivos pueden ser, el salir bien o mal de un parcial, el hecho de ser viernes o simplemente la necesidad de compartir con los amigos alrededor de una botella, y es que la mayoría de los estudiantes universitarios han consumido alcohol por lo menos una vez en su vida y, quizá, hayan tomado en más de una ocasión.

  • ¿Cómo identificar un estudiante alcohólico?

Esto puede ser normal, pues el que un estudiante universitario tome bebidas alcohólicas es algo tan común como los conflictos típicos de su edad. El problema comienza cuando el joven lo hace con frecuencia y sin medida, y su vida se ve afectada en términos de su desempeño y calidad, entonces el muchacho pasa a ser un alcohólico.
Las características de un estudiante universitario alcohólico además de las ya mencionadas son:
• Rápida baja en las calificaciones.
• Altibajos emocionales.
• Separación notoria de las actividades familiares o de sus quehaceres.
• Cambio negativo en su higiene y aspecto personal.
• Deseo de aislamiento.
• Actividad defensiva y una tendencia a responder agresivamente a la menor provocación.

Marcela explica que la etapa del desarrollo de la mayoría de estudiantes universitarios está caracterizada por aserciones de independencia, experimentación con nuevos comportamientos y sentimientos de invulnerabilidad que se pueden convertir en promotores de la ingestión de bebidas alcohólicas. Y es que recientes estudios demuestran que los jóvenes elevan sus consumos de alcohol porque creen que este les reduce la tensión frente a circunstancias que elevan los índices de estrés, y es que el estrés tiene un comienzo de alguna manera inmanejable, las drogas que producen consecuencias sociales deseables o la reducción de sentimientos negativos se convierten en un reforzamiento poderoso para continuar su uso. La creencia de que el consumo de alcohol puede ser un tipo de afrontamiento eficaz; es decir que mientras se siga pensando que el alcohol ayuda a liberar la tensión y demás emociones negativas puede llegar a convertirse en el principal factor para mantener una dependencia de las bebidas alcohólicas.
Al preguntarle a Sebastián sobre sus consumos de licor, este afirma que no tiene ningún problema con el trago, que el lo controla y que puede dejarlo cuando quiere, él afirma que ‘'el trago me ayuda cuando estoy solo y me da nostalgia, porque mi familia no esta aquí conmigo, también lo busco como un desahogo, ya que la carrera es muy pesada y uno necesita espacios para liberarse, con el trago me olvido de los problemas y solo pienso en ser feliz''.
Los amigos de Sebastián dicen que cuando este entro a la universidad era muy tímido, casi no hablaba con nadie, y era muy buen estudiante, pero ahora no se les hace raro verlo tomando cualquier día de la semana, comentan que en más de una ocasión lo han visto entrar muy tomado a clases y que a veces hasta se queda dormido. Al preguntarle a Sebastián por esta situación dice tenerlo bajo control y afirma que su desempeño académico no bajo por el alcohol, sino porque las materias son muy duras y los profesores son poco tolerables.
Recientes estudios demuestran que el consumo de alcohol disminuye progresivamente a medida que se avanza en la carrera, aun cuando en algunos casos, los niveles de consumo se mantienen e incluso aumentan, aunque en la mayoría de estos casos el estudiante termina por desertar de la universidad.

  • El Primer paso

Lo primero que debe hacer un estudiante alcohólico es reconocer su problema, y querer salir de esta situación, para ello deberá someterse aun tratamiento que le ayude a superar su adicción. El principal propósito del tratamiento antialcohólico es el de enseñarle a los enfermos a enfrentar y solucionar sus problemas sin recurrir al alcohol. A favor de este objetivo tiene mucha importancia el abordaje de los problemas por los grupos de alcohólicos de ayuda mutua continua, de los que existen varios en nuestro país y donde personas que han pasado experiencias similares orientan y capacitan a enfermos en asistencia. Una de esas organizaciones es la de Alcohólicos Anónimos (A.A.) la cual es de gran ayuda para todas aquellas personas que necesiten ayuda para superar su alcoholismo.
Hasta que las causas primarias del alcoholismo sean descubiertas, el problema no puede ser prevenido. De todas formas, los programas educativos sobre el alcohol dirigido a los niños y adolescentes y a sus familiares pueden ser de gran utilidad. Los hábitos sociales correctos son fundamentales para la prevención de su abuso.