Al llegar a Cartagena se descubre un mundo diferente, un mundo que brinda paisajes coloridos, alegres, las calles están llenas, los turistas han quedado maravillados con los paisajes arquitectónicos y culturales que esta ciudad les ofrece, los habitantes de la ciudad, están felices de ser los anfitriones de una fiesta que cada año los tiene como protagonistas, los vendedores esperan comenzar a gestar buenos negocios, y adelantar sus aguinaldos navideños.
Noviembre es un mes importante en la vida de los colombianos, pero sobre todo para los cartageneros, y es que es en este mes que el país vuelca sus ojos para elegir a su futura soberana nacional, la mujer que representa a esta tierra cafetera en el Miss Universo, la elección de este año, estuvo marcada por un hecho sin precedentes en este tipo de certámenes, y es que la señorita Valle, Diana María Salgar decidió entablar una tutela para que la restituyeran como candidata y aspirante al cetro. Su llegada a la ciudad amurallada suscitaba mucha polémica y se esperaba la reacción de las demás candidatas, quienes afirmaban no tener problema con esto, pero que según se rumoraba en los pasillos del Hotel Hilton, no les causaba mucha gracia.
Pero esta ciudad ofrece mucho más, y se puede apreciar al salir y caminar por la península principal y las playas de Cartagena se puede notar que en la ciudad existe un mundo paralelo. Uno en donde habitan toda clase de comerciantes, personas que venden ostras, sombreros, globos, ropa, lentes, viajes, masajes y cuanta cosa se le pueda ocurrir comprar a un turista inocente. Comerciantes que no se dan por vencidos, que no aceptan un No por respuesta, se empeñan ferozmente en vender a toda costa y a cualquier persona o cosa viviente. Se encargan de perseguir, tocar, poner y acosar a cuanto turista tenga a su alrededor. Y claro esta los precios son algo exageraos si se comparan con otras ciudades. Si los visitantes optan por decir que "no" e igual ellos les pondrán desde un sombrero hasta lo que se les pueda ocurrir, no descansarán y cunado el turista se da cuenta, ya tiene que pagar por varias ostras, un sin fin de collares que en un principio son de "cortesía" y terminar por pagar por el infaltable masaje playero, no sin antes haber acordado una visita a las Islas del Rosario.
Claro que esta ciudad, aún puede ofrecer mucho más, la riqueza histórica de esta ciudad nos muestra el Centro Amurallado de Cartagena, La antigua ciudad española de Cartagena fue amurallada hace más de 300 años para combatir a los piratas y saqueadores que trataban de robar el oro y fortuna almacenados en esta perla del Caribe. Construyeron murallas y fuertes alrededor de la ciudad y hasta en los archipiélagos de islas que circunscriben la ciudad. Ahora, gracias al legado originado por los piratas y españoles, Cartagena es un lugar encantador: las murallas están prácticamente intactas y sirven de marco para un pueblito de callecitas angostas y casas muy juntas de estilo republicano, llena de balcones de madera, fachadas muy detallistas y gran variedad de colores.
Claro esta que Cartagena no solo se limita a sus bellas playas, a su congestionado trafico y a sus innumerables vendedores, no solo es lo que se ve en los folletos turísticos, ni mucho menos lo que los canales muestran en sus transmisiones del reinado, la gran mayoría de la población son personas muy humildes, que viven en condiciones difíciles, alejadas de la fastuosidad que hay en los alrededores de los centros turísticos, son personas que han tenido que soportar el no ser reconocidos como la otra parte de Cartagena, la que es más real, tal vez no tan hermosa, pero si mucho más humana, los habitantes de estos barrios populares incluso tienen su propio reinado, en el que los premios son muy diferentes a un carro o ser la imagen de una reconocida marca de productos de belleza.
Muchas de estas personas se ganan la vida abasteciendo a los turistas de esos lujos ilegales que además de económicos son de muy buena calidad, ya sea desde marihuana, cocaína, éxtasis o alguna acompañante hasta lo que usted se le pueda ocurrir, por que ahora los planes turísticos le ofrecen de todo, y como es conocido en las calles de este país, si no lo tengo, se lo consigo esta es quizás la consigna de más de uno, la que los medios nunca enfocan, la que se queda en un programa especial un domingo en la noche y después todos olvidan y es que en noviembre, en este mes específicamente lo único que realmente importa en entretener a los colombianos con este circo de reinas que año tras año busca un "escándalo" diferente para acaparar mayor atención y vender más, pero nunca se busca el que Cartagena sea hermosa en un 100%, si con el 10% que hay basta y sobra.
